Lunes, 27 Marzo 2017
A+ R A-

En el New York Times existen palabras especiales reservadas para determinados territorios.

capture-20170114-194108-cropEl Sahara Occidental, de acuerdo con The New York Times, es "un territorio en disputa".

No hay nada nada malo en ello. La situación de la amplia franja territorial entre Marruecos y Mauritania está de hecho en disputa. Marruecos reclama el Sahara Occidental como territorio soberano y la comunidad internacional no está de acuerdo. También hay una disputa entre Marruecos y el Frente Polisario, un grupo rebelde que ha declarado un estado propio en ese territorio. Y el Frente Polisario tiene su propia disputa con la comunidad internacional que no reconoce su estado.

Más allá del Sahara Occidental, el NYTimes durante el último año no ha dudado en hablar a sus lectores sobre "territorios en disputa" en Cachemira, reclamada por la India y Pakistán; la Scarborough Shoal, impugnada por China y las Filipinas; las Islas Spratly, divididas entre varios países del sudeste asiático; el Triángulo Yirga entre Eritrea y Etiopía; el Alto Karabaj, impugnada por Azerbaiyán y los separatistas armenios; la Bartica, reclamado por Venezuela y Guyana; e incluso los territorios de Siria e Irak.

Pero solamente en su cobertura de una determinada controversia, el conflicto entre Israel y los palestinos, existe una notable diferencia en el empleo del idioma en este diario: los editores recientemente han reconocido lo que equivale a una nueva política de tratar de evitar el uso del término "territorio en disputa", aun cuando evidentemente se refieren solamente a los asentamientos israelíes en Cisjordania. De hecho, los editores van tan lejos como para insistir en que ese territorio pertenece por derecho a los palestinos.

Esta norma discriminatoria y este partidismo flagrante debería levantar y generar dudas reales acerca de una promesa realizada por editores y el editor ejecutivo del NYTimes tras su seguimiento de las elecciones presidenciales: reformar el periódico para reflejar honestamente todos los puntos de vista políticos.

Para comprender mejor la naturaleza de la disputa israelí-palestina sobre diversas partes de Cisjordania, consideren el bloque de asentamientos de Gush Etzion. Este grupo de pequeños pueblos se arraigó en un área conocida desde hace mucho tiempo como Judea, un testimonio de la importancia de dicha área dentro de la historia judía. Las casas y granjas fueron construidas durante el período pre-estatal en terrenos baldíos adquiridos por judíos en un territorio administrado por los británicos por mandato de la comunidad internacional, y a través de la Sociedad de las Naciones, que lo había otorgado "como hogar" al pueblo judío.

Bajo el plan de partición de las Naciones Unidas de 1947, donde la Palestina del Mandato británico se dividía en un estado judío y otro árabe, las aldeas de Gush Etzion fueron designadas para formar parte del estado árabe propuesto. Pero el mundo árabe, incluyendo la dirección palestina, rechazó el plan. El ejército jordano fue a la guerra contra Israel y conquistó la zona, destruyendo las aldeas de Gush Etzion en el proceso. Jordania se anexionó rápidamente el territorio capturado, lo que llegaría a ser conocido popularmente como el "West Bank (la Ribera Occidental)" del río Jordán. La anexión fue rechazada por la comunidad internacional.

Diecinueve años después, Israel rechazó un ataque de Jordania durante la Guerra de los Seis Días y se hizo cargo del West Bank o Cisjordania. Bajo el control israelí, y con los judíos siendo capaces de vivir de nuevo en la región, los pueblos de Gush Etzion se reconstruyeron, aunque esto también fue rechazado por la comunidad internacional.

Hubo intentos por resolver la situación de esos territorios mediante el proceso de paz de Oslo, en la década de 1990, durante los cuales los líderes israelíes y palestinos acordaron la autonomía palestina sobre sus centros de población en Cisjordania. Conocidos como los Acuerdos de Oslo, la "zona A" territorial sería gobernada por la Autoridad Palestina, y en ese sentido puede ser descrita con precisión como tierra palestina.

Mientras tanto, los centros de población israelíes en Cisjordania que se encuentran en la "zona C", donde residen relativamente pocos palestinos, permanecen bajo control israelí. La disposición final de la zona C, tal como las partes acordaron, se definiría en las negociaciones sobre el estatuto final que incluirían las fronteras y los asentamientos entre otras cuestiones. Un plan de paz propuesto por el presidente Bill Clinton preveía que Gush Etzion sería una parte permanente de Israel. Del mismo modo, un acuerdo informal elaborado por algunos políticos israelíes y palestinos previó que dichos asentamientos quedarían bajo soberanía israelí.

Sin embargo, una mayoría de palestinos han expresado su oposición a un acuerdo de paz que pusiera cualquier asentamiento bajo soberanía israelí. Al mismo tiempo, una mayoría de los israelíes, incluyendo un fuerte pluralidad de seguidores de la solución de dos estados y el mayor partido de centro-izquierda de Israel ahora en la oposición, apoya el mantenimiento de los bloques de asentamientos como Gush Etzion.

Sin embargo, el New York Times se niega a referirse a Gush Etzion y a otras tierras de la zona C como "territorio en disputa".

¿Por qué? En respuesta a las preguntas de CAMERA, la sección internacional del periódico declaró que rechaza la palabra "en disputa" en parte porque los palestinos y sus partidarios la rechazan, argumentando que implicaría "no ocupada". (En realidad, no son mutuamente excluyentes, se puede considerar como Cisjordania ocupada al mismo tiempo que se reconoce el conflicto muy real sobre cómo el territorio debería repartirse).

Por supuesto, el mismo razonamiento se puede aplicar a la inversa. Algunos israelíes rechazan el término territorio "ocupado" por implicar "no discutido". Y sin embargo, la palabra "ocupado" aparece constantemente en el NYTimes . La capacidad del diario para dar respuesta a las sensibilidades sobre cierta terminología, al parecer nunca se manifiesta para la parte israelí.

Novedades

Esclarecimiento